HEMORRAGIAS NASALES O EPISTAXIS

10.01.2017

Se denomina epistaxis a cualquier sangrado que tiene origen en las fosas nasales. Es un problema muy común: más del 60% de la población general ha sufrido alguna vez un episodio de este tipo. La mayoría de las veces se produce de manera espontánea y, en menor medida, por traumatismos.

Aunque en ocasiones sangrar por la nariz puede resultar muy aparatoso, no acostumbra a ser motivo de excesiva preocupación, pues la inmensa mayoría de las veces la hemorragia cede espontáneamente a los pocos minutos. Suele tratarse de episodios aislados, y sólo un porcentaje mínimo de los casos reviste gravedad suficiente como para recurrir a la consulta.

Una hemorragia nasal es algo que casi todos han sufrido alguna vez. Sin embargo, es poco lo que se sabe de las mismas, y esta lleno de falsas creencias, como la de que hay que echar la cabeza hacia atrás para intentar detener la hemorragia (algo que está contraindicado, porque la sangre puede fluir hacia la garganta), u otros remedios caseros.

La primera medida ante una epistaxis leve es mantener la calma, sentarse y colocar la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante. La mayoría de las epistaxis se resuelven de forma espontánea o bien realizando durante unos minutos una pinza de presión con los dedos, no para que las paredes laterales de la nariz presionen contra el tabique, es decir comprimiendo toda la parte blanda de la nariz. También es de utilidad colocar algodón previamente doblado sobre si mismo para formar un "tirabuzón", del diámetro suficiente para que entre lo más adentro posible y se deja en la fosa nasal hasta después de que la hemorragia haya cesado. Si con estas medidas no es suficiente consulte a una guardia médica.